Hoy me gustaría compartir contigo la historia de Luisa.
Luisa es ejecutiva en una gran empresa. Es una profesional muy valorada por su esfuerzo, y recientemente acaba de recibir un ascenso.
Cuando piensas en una ejecutiva de éxito, piensas en Luisa.
Además, Luisa también es madre de dos niños (Nicolás y Laurita), a los que quiere con todo su ser. Y también tiene pareja. Y un círculo de amigas íntimas con las que mantiene un estrecho contacto desde hace años.
Cuando piensas en una supermamá o en una supermujer, piensas en Luisa.
Pero además de todo eso:
- Luisa no duerme más de 4 o 5 horas seguidas.
- Cuando se mete en la cama, a menudo tiene palpitaciones.
- Sufre digestiones muy pesadas.
- Muchas noches necesita tomarse alguna copa de vino para relajarse.
¿Qué reflexión te suscita la historia de Luisa?
Es buena trabajadora, buena madre, buena pareja, buena amiga… Es buena para todo el mundo, salvo para sí misma.
Porque Luisa tiene lo que se denomina ansiedad funcional.
✅ Qué es la ansiedad funcional exactamente
Vayamos paso a paso.
👉 1. ¿Qué es la ansiedad en general?
La ansiedad es una reacción fisiológica y emocional de nuestro cuerpo ante el estrés.
Ante el miedo.
Cuando estás sometida a una situación de miedo que se prolonga en el tiempo, tu cuerpo responde con ansiedad.
Y esta ansiedad se manifiesta a través de síntomas que tú seguramente ya conozcas muy bien:
- Pensamientos intrusivos (tu cabeza va como loca saltando de una preocupación a otra).
- Presión en el pecho.
- Dificultad para dormir.
- Problemas digestivos.
- Rigidez muscular.
- Dolores de cabeza, migrañas…
Pero vamos a profundizar un poco más.
👉 2. Ansiedad funcional: cuando la ansiedad parece favorecerte
A menudo, las personas que sufren ansiedad acaban teniendo problemas para desarrollar sus actividades cotidianas.
Por ejemplo, puede que después de un episodio de ansiedad intenso te resulte muy difícil montarte en el coche, coger un ascensor o incluso salir a la calle.
Pero hay personas a las que les ocurre lo contrario.
Personas a las que su ansiedad no solo no las limita, sino que parece que incluso les “beneficia”: trabajan más, hacen más cosas en el día, soportan más presión…
Esta es la llamada ansiedad funcional o “ansiedad altamente funcional”.
Luisa, por ejemplo, tiene ansiedad funcional.
Y esto provoca una situación muy paradójica, porque:
- Se esfuerza muchísimo en su trabajo.
- Se vuelca en atender a sus hijos.
- Saca tiempo de donde no lo tiene para estar con su pareja, sus amigas…
Todo esto parece positivo, pero en realidad es la manera que Luisa ha encontrado de callar su ansiedad.
Si da lo mejor de sí misma como profesional, si se olvida de sí misma para atender a su familia, a su círculo de amigas… si no para quieta ni un segundo, no tendrá que atender a esas sensaciones y emociones negativas que la acechan.
Pero aunque no le preste atención, la ansiedad permanece dentro de ella.
Y día tras día va dañando su salud.
De puertas hacia fuera la ansiedad parece una supervitamina que le hace llegar más lejos, pero… ¿a qué precio?
✅ Cómo calmar y dominar tu ansiedad funcional: medidas de desintoxicación
¿Te has reconocido en la figura de Luisa?
En ese caso, me gustaría proponerte lo que podríamos llamar un “plan detox”.
Una serie de pautas que te ayuden a tomar consciencia de tu situación y a escapar de esa trampa que es la ansiedad funcional.
👉 1. ¿Qué es normal y qué no es normal?
En primer lugar, te animo a hacer una reflexión.
Puede que de cara a la sociedad, tu ansiedad te haya traído cosas “buenas” (como le pasaba a Luisa).
Pero ahora te pregunto:
- ¿Es normal no poder dormir?
- ¿Es normal tener palpitaciones?
- ¿Es normal que te siente tan mal la comida?
- ¿Es normal sufrir migrañas constantes?
- ¿Es normal que tu mente esté siempre inquieta y que los pensamientos negativos no te den respiro?
Quizá lleves tanto tiempo notando estos síntomas que los has normalizado, y que incluso los consideres “el precio a pagar”.
Pero debes tener presente que nada de esto es lo normal.
Tomar consciencia de ello es el primer paso en el camino hacia una vida más plena.
El camino de vuelta a casa. De vuelta a tu salud.
👉 2. Autoobservación
Te has atrevido a mirarte y observar qué está ocurriendo dentro de ti. Ahora, ¿qué es lo que te dice el espejo?
Haz un listado de todo aquello que hayas notado que falla en tu salud. Por ejemplo:
- Duermo mal.
- Pensar en el trabajo me angustia/ me pone de mal humor.
- Suelo tener el estómago cerrado y cenar me sienta fatal.
- A menudo tengo diarreas.
- Tengo arrebatos de ira.
- Sufro dolores cervicales por la tensión.
Tómate el tiempo que necesites para elaborar esta lista. Y una vez la hayas terminado, léela con detenimiento.
Esto te ayudará a tomar consciencia de todas esas señales de tu cuerpo que estabas ignorando. Y sobre todo, te permitirá darte cuenta del impacto que la ansiedad tiene en tu salud.
👉 3. Hábitos saludables
Tus hábitos son una herramienta poderosísima para calmar los síntomas de la ansiedad.
A continuación comparto contigo una serie de pautas que, si las introduces en tu día a día, tendrán un impacto muy positivo en tu salud.
➡️ A. Alimentación
Para desempeñar sus funciones adecuadamente, tu cerebro necesita que lo nutras con alimentos de calidad.
- Evita el consumo de alimentos ultraprocesados (bollería, bebidas azucaradas, etc.), que afectan a tu sistema nervioso y se relacionan con mayores niveles de ansiedad y depresión.
- Incluye en tu dieta alimentos ricos en grasas saludables como el omega 3 (nueces, pescado azul…). Recuerda que el 60 % de tu cerebro está compuesto por grasa; si esa grasa es de calidad, funcionará mejor.
- Toma alimentos con antioxidantes para proteger las células de tu sistema nervioso (y de todo tu organismo).
Recuerda que la alimentación es uno de los mayores recursos que posees para proteger tu salud.
➡️ B. Sueño
El sueño tiene un inmenso poder sanador.
Una noche de sueño reparador puede hacer maravillas en tus niveles de ansiedad y en tu estado de ánimo.
Pero al mismo tiempo, el descanso es uno de los factores que más se ven alterados cuando sufres ansiedad.
A mis pacientes que sufren insomnio les aconsejo seguir unos buenos hábitos que les ayuden a conciliar el sueño:
- Acostarte siempre a la misma hora aproximada.
- Limitar la exposición a pantallas antes de acostarte.
- Introduce en tu rutina actividades que favorezcan la relajación y te ayuden a reducir el estrés.
Si tienes dificultades para conciliar el sueño, te comparto una meditación guiada de mi canal de YouTube que te ayudará a dormir profundamente:
➡️ C. Ejercicio
La práctica regular de ejercicio contribuye a que tu sistema nervioso se regule.
Cuando realizas actividad física, tu cuerpo segrega endorfinas, una hormona que te hace sentir más tranquila y relajada.
Además, el ejercicio en sí mismo también es vital para el buen funcionamiento de tu cerebro.
➡️ D. Respiración abdominal
La respiración es un ansiolítico natural, gratuito y altamente eficaz. Y sin efectos secundarios. 😉
Al respirar de forma lenta y profunda, tu cuerpo entra en un estado de relajación.
El diafragma se activa, el nervio vago se estimula, y esto le envía a tu cerebro la señal de que todo está bien y de que puede calmarse.
Por ejemplo, una práctica que suelo recomendarles a mis pacientes para cuando sienten mucha angustia es la respiración cuadrada.
➡️ E. Atención plena
El mindfulness o atención plena es otra práctica muy beneficiosa para tu bienestar emocional.
Esta práctica te invita a reconectar con el momento presente: las sensaciones de tu cuerpo, los estímulos que perciben tus sentidos…
De esta forma puede ayudarte a dejar de prestar atención al ruido de tu mente.
No solo eso, sino que la práctica regular de la atención plena también te ayudará a desarrollar tu yo-observador, para ser más consciente de las señales que te envía tu cuerpo.
👉 4. Busca el origen
Los consejos que te he dado hasta ahora te ayudarán a paliar los síntomas de tu ansiedad funcional.
Pero si quieres llegar a dominarla, tienes que ir más allá.
Necesitas entender de dónde proviene tu ansiedad y qué te está queriendo decir.
- ¿Por qué trabajas hasta el desgaste?
- ¿Por qué necesitas ser una supermamá?
- ¿Por qué sientes que deberías ser capaz de llevarlo todo adelante?
- ¿Por qué nunca renuncias a un plan con amigos o familia, aunque a veces estás extenuada?
Y es que la ansiedad nace del miedo.
De un miedo profundo (yo lo llamo “miedo raíz”) que se esconde en tu interior.
Por eso suelo decir que la ansiedad es una oportunidad.
Una oportunidad para autoconocerte. Para explorar cuál es ese miedo raíz que te dirige, para tomar consciencia de él y aprender a manejarlo.
Porque solo atreviéndote a explorar de dónde proviene realmente tu ansiedad podrás llegar a dominarla.
A transformarla.
✅ Una ayuda extra si sufres ansiedad funcional
Conocerte a ti misma es un proceso difícil. Pero como te he mostrado, es un camino que puede traerte muchísimos beneficios para tu salud y tu bienestar.
Por ello, para finalizar este artículo me gustaría ofrecerte un último recurso para trabajar sobre tu ansiedad.
Y es esta clase gratuita que he llamado “De la ansiedad a la serenidad”.
En ella te explico qué debes trabajar para dominar tu ansiedad y retomar el control de tu vida.
Además, en la clase también comparto contigo diferentes herramientas que te permitirán calmar los síntomas de tu ansiedad, para poder trabajar sobre ella desde la serenidad.
Confío en que te resulte muy útil.