“Uno nunca tiene miedo de lo desconocido; uno tiene miedo de lo conocido llegando a su fin”.

Esta cita de Krishnamurti refleja un elemento fundamental del ser humano:

El miedo que todas las personas sentimos, en mayor o menor medida, ante el cambio.

Es algo natural, pues nuestro cerebro está diseñado para la supervivencia. 

Y cuando la prioridad es sobrevivir, cualquier gran cambio (cualquiera que suponga “el fin de lo conocido”) se percibe como una potencial amenaza.

Lo conocido tranquiliza; la incertidumbre asusta.

Pero aquí me gustaría introducir una reflexión:

Si a todas las personas les asusta la incertidumbre, ¿por qué no todas la viven de la misma manera? ¿Por qué algunas son capaces de aceptar el cambio, y a otras les produce ansiedad?

Por ejemplo:

  • ¿Por qué algunas personas dejan un trabajo que ya no les satisface, y otras permanecen “atrapadas” en él?
  • ¿Por qué algunas pueden soltar una relación de pareja poco nutritiva, y otras prefieren aferrarse a ella?
  • ¿Por qué algunas afrontan los imprevistos con serenidad, y otras se ven abrumadas?

¿Y si el origen de tu ansiedad y tu miedo no son los cambios en sí, sino cómo los interpreta tu mente?

Hoy quiero invitarte a transformar tu mirada sobre la incertidumbre.

A que dejes de ver los cambios como una amenaza, y los percibas como una oportunidad para alcanzar una vida más plena.

A lo largo de este artículo lo desarrollo en detalle, pero puedo adelantarte una idea:

Para transformar tu visión respecto al cambio… primero tienes que transformar la visión que tienes de ti misma. 😉

Te lo muestro.     

👉 Cómo transformar tu miedo al cambio y afrontar la incertidumbre con serenidad

Para explicarte esto, he querido traer a este artículo a dos invitadas muy especiales: Lucía y Natalia.

Dos mujeres que se enfrentan a la posibilidad de un cambio profundo en sus vidas, pero desde perspectivas muy diferentes:

  • Lucía: se siente insatisfecha en su empresa y desde hace tiempo se plantea buscar otra (es un cambio voluntario), pero nunca se atreve a dar el salto.
  • Natalia: mantiene una relación de pareja que la hace infeliz y en la que discute constantemente con su pareja, pero se aferra a ella por miedo a estar sola. Y con cada discusión, el temor a que su pareja la abandone dispara su ansiedad (es un cambio no voluntario).

Veamos el camino que siguen ambas para liberarse de sus respectivos miedos.

✅ 1. ¿Qué emoción surge en ti? Y cuándo lo hace

Las emociones son mensajeras.

Son parte del lenguaje que tu cuerpo utiliza para comunicarse contigo, y avisarte de que hay algo en tu vida a lo que debes prestar atención.

El problema viene cuando vives de espaldas a tus emociones.

En lugar de prestarles atención (especialmente a las emociones incómodas, como el miedo), decides ignorarlas y tratas de “no sentirlas”.

Pero esto solo agrava tu malestar y tu ansiedad.

Para vencer el miedo al cambio, debes empezar a escucharlo. Identificar cuándo surge y por qué se manifiesta en ti.

Lo vemos con nuestras dos protagonistas.

>> LUCÍA

En el caso de Lucía, su miedo aparece cada vez que piensa en renunciar a su trabajo.

Hay días en que llega a casa agotada, frustrada tras haber tenido que trabajar horas de más o tras soportar una bronca de su jefe, y piensa: 

No lo aguanto más, voy a dejar este trabajo”.

Algunas veces empieza a mirar ofertas de trabajo, pero justo antes de echar el currículum… su enfado se transforma en un miedo paralizante.

Eso hace que se frustre aún más. 

Si ya sé que este trabajo me hace infeliz, ¿por qué no me atrevo a dar el paso?”, piensa.

Una parte de ella sabe que lo que tiene es miedo a no ser capaz de desarrollar otro trabajo. No confía en sus capacidades. Pero no sabe cómo gestionarlo.

>> NATALIA

Respecto a Natalia, su miedo se activa cada vez que su pareja se muestra distante o discuten. 

A veces, cuando está muy enfadada, se le pasa por la cabeza dejarlo. Pero cuando se imagina sola, el miedo la asfixia. 

Muchas noches se las pasa dando vueltas en la cama (sobre todo si ese día han tenido una discusión fuerte). Nota mucha presión en el pecho y que el corazón le late como loco. 

Una parte de ella sabe que lo que tiene es miedo a estar sola. Pero no sabe cómo gestionarlo.

✅ 2. Explora cómo interpreta tu mente el miedo

Como te decía al principio de este artículo, la manera en la que nuestra mente interpreta el cambio alimenta el miedo.

Por eso, una vez que hayas identificado en qué situaciones se dispara tu miedo, pregúntate:

¿Qué pensamientos me vienen a la cabeza cuando estoy asustada o angustiada?”.

Así empezarás a comprender cuál es la amenaza que tu mente está viendo (y podrás comenzar a trabajar sobre esa interpretación, para cambiarla).

Para esto, hay diferentes herramientas que puedes aplicar.

>> LUCÍA

Lucía lleva bastante tiempo realizando meditación.

Es una práctica que la ayuda a relajarse. Pero sobre todo, le ha permitido autoobservarse y prestar más atención a lo que ocurre dentro de ella. 

Por eso prueba a meditar, para explorar por qué su mente teme tanto la idea de cambiar de trabajo.

Al hacerlo, se da cuenta de que en su cabeza surgen pensamientos como: 

  • «¿Y si en otro trabajo me va peor?”. 
  • “Ahora al menos tengo un puesto fijo, ¿me merece la pena arriesgarlo?”. 
  • “¿Y si me echan de esa otra empresa y luego me cuesta encontrar trabajo? ¿Cómo voy a pagar las facturas?»

Su mente trata de aferrarse a la seguridad de lo conocido, pese a que en su actual trabajo sea infeliz.

>> NATALIA

A Natalia, por su parte, siempre le ha ayudado poner sus pensamientos por escrito.

Aprovechando un momento de calma, coge una libreta y escribe en letras grandes: “¿Por qué me da tanto miedo quedarme sola?”. 

Y a partir de ahí deja que su mano vague por el papel.

A medida que escribe y escribe, van surgiendo frases como:

  • «No sé si voy a encontrar a otra persona”. 
  • “Llevamos tantos años juntos, ¿cómo voy a ser capaz de vivir sin mi pareja?”. 
  • “Quizá estoy siendo demasiado exigente… ¿y si al final me arrepiento de dejarla y luego ya es tarde?”

Poco a poco va descubriendo todo lo que su mente cree que podría pasar si su pareja la abandona.

✅ 3. Desmonta las creencias de tu mente

La mente es especialista en elaborar escenarios catastróficos. En imaginar lo peor que podría ocurrir si, finalmente, ese cambio que temes se hace realidad.

Para confrontar tu miedo y reducir tu ansiedad, debes calmar a tu mente.

¿Cómo?

Demostrándole que esos temores no tienen fundamento. 😉

>> LUCÍA

Una vez que ha comprendido por qué tiene tanto miedo a cambiar de empleo, Lucía comienza a cuestionar esos “¿Y si…?” que le lanza su mente: 

«A ver, cabecita mía. Es normal que tengas miedo. ¿Que quizá cambio de empresa y las condiciones son aún peores? Pues puede ser.

Pero ¡si es que ahora mismo ya estamos mal! Por lo menos habrá que probar, ¿no? Y si al final me arrepiento, ¡pues me vuelvo a cambiar! 

Y si en algún momento me quedo sin trabajo, no es el fin del mundo. Mis padres me podrían echar una mano. 

Además, tengo mucha experiencia en lo mío, ¿por qué me iba a costar encontrar trabajo?

Lo único que tengo claro es que, ahora mismo, no estoy bien. ¡Necesito un cambio, PERO YA!»

>> NATALIA

A Natalia le resulta más complicado llevarle la contraria a sus pensamientos

Lleva tanto tiempo con su pareja que el miedo a quedarse sola la abruma y no le permite pensar con claridad.

Así que decide hablar con una amiga.

Al principio espera que esta amiga le diga cosas como “No es tan malo estar sola” o “Al final encontrarás a alguien”… 

Pero lo que le dice es:

“Natalia, tú ya existías antes de esta relación. Y seguirás existiendo aunque se acabe”. 

Para animarla más, su amiga le propone que escriba una “carta de su yo futura”.

Imagina que hoy mismo tu relación se rompe. Y ahora imagina que te llega una carta de tu “yo” de dentro de 10 años contándote lo feliz que es tu vida y lo bien que está. Imagina qué pondría esa carta. Verás cómo te cambia la perspectiva”.

 Natalia sigue su consejo y redacta esa carta como si fuera su “yo” del futuro quien la hubiera escrito.

Imagina que ha encontrado una nueva pareja. Una que realmente la hace feliz, con la que se siente segura y amada. Es una relación que nace desde el amor y la confianza en sí misma, no desde el miedo. 

En esa vida futura, la ansiedad y el malestar han desaparecido.

No todo es perfecto, pero siente que esa “futura yo” ha encontrado el coraje necesario para afrontar con serenidad cualquier cambio que venga a su vida.  

Se da cuenta de que ese cambio que ahora mismo le da tanto miedo (romper su actual relación), puede traerle mucha felicidad y paz en el futuro.

NOTA: si deseas profundizar en esta práctica, te dejo un vídeo de mi canal de YouTube donde te la explico en detalle:

✅ 4. Márcate el propósito de vivir desde la confianza 

Los cambios son parte de la vida y no pueden evitarse. Lo que sí puedes hacer es cambiar tu mirada sobre ellos para vivirlos desde el amor, no desde el miedo.

“Amor”, entendido como creer en ti misma y en que eres capaz de afrontar lo que vendrá. 

Recordarte que en tu interior tienes la fuerza necesaria para hallar el camino a seguir en los momentos de cambio. Para experimentarlos con calma y serenidad.

Como suelo decir: No sabes qué quieres, pero sí sabes que esto no es lo quieres. Y eso es un comienzo. 

No tienes por qué tenerlo todo atado para empezar un proceso de cambio. Confía en ti y en lo que ya te está diciendo tu “yo” interior: que “aquí no es”.

De momento, con eso ya tienes suficiente para dar el primer paso.

Así:

>> LUCÍA

Lucía decide confiar en sí misma. 

Recuerda que en su vida ya se ha enfrentado a otras situaciones de incertidumbre. Y aunque en su momento sintió miedo (como ahora), fue capaz de afrontarlas y salir fortalecida.

La idea de cambiar de trabajo aún le genera vértigo, pero ahora sabe que está preparada para lograrlo.

Sabe que este cambio puede ser una oportunidad para llevar una vida más plena.

>> NATALIA

Natalia se recuerda a sí misma que merece una relación sana y que le traiga bienestar.

La idea de estar sola aún le genera angustia, pero está decidida a seguir trabajando en su autoconfianza y su autoamor.

Porque el amor (y no el coraje) es la lanza que rompe el miedo.

👉 ¿Estás dispuesta a cambiar tu mirada hacia el cambio? 

Hay una frase que repito con frecuencia: “La vida premia a los valientes”.

Pero debes recordar que la valentía y el coraje no son la causa, sino la consecuencia. 

El coraje emerge cuando te eliges a ti misma por encima de todo lo demás. Cuando decides confiar en ti misma y en lo que eres capaz de hacer, en lugar de permitir que el miedo controle tu vida.

Desde esta postura de autoamor nacen el coraje y el empoderamiento.

Por eso digo que el amor es la lanza que rompe el miedo. 

En este camino hacia una mayor autoconfianza y autoamor, uno de los primeros pasos es trabajar en tu autoconocimiento, para:

  • Aprender a escuchar a tu miedo y lo que trata de decirte.
  • Tomar distancia de él.
  • Recuperar el contacto con la fuerza que posees dentro de ti para romper ese miedo.

Y aquí te muestro cómo hacerlo.

En ese enlace encontrarás el acceso a mi masterclass gratuita, “De la ansiedad a la serenidad”.

En ella te muestro cómo iniciar este camino hacia el autoconocimiento, y te propongo un ejercicio práctico para dar tus primeros pasos en él.

Deseo que lo que te explico en esa clase te permita transformar tu relación con el miedo y la ansiedad.