¿Sabías que las mujeres japonesas sufren menos sofocos que las occidentales?
Tenemos muchos estudios que lo demuestran y que han tratado de descubrir las causas de este curioso fenómeno.
Y lo que dicen estos estudios es que uno de los motivos podría ser el alto consumo de soja propio de las dietas asiáticas.
Pero ¿qué tiene que ver la soja con los sofocos?
La respuesta está en sus isoflavonas.
Un compuesto vegetal con muchas propiedades beneficiosas, que puede ayudar a reducir varios de los efectos más comunes de la menopausia.
Si quieres saber más te invito a seguir leyendo, porque en este artículo comparto contigo:
- Qué son exactamente las isoflavonas.
- Por qué tomar isoflavonas en la menopausia puede ayudarte a reducir muchos de sus efectos (incluidos los famosos sofocos).
- De qué alimentos puedes obtener este compuesto (la soja es solo uno de ellos).
¿Preparada?
Pues empezamos.
👉 Entendiendo el efecto de las isoflavonas en la menopausia
Como puede que ya sepas, según te aproximas a la menopausia tus niveles de estrógenos caen progresivamente.
Estas hormonas regulan multitud de funciones en tu organismo.
Por eso, su descenso durante la menopausia trae consigo diversos efectos: sofocos y sudores nocturnos, insomnio, sequedad en la piel, neblina mental, aumento de la grasa corporal…
Pero aquí viene lo interesante: y es que las isoflavonas pueden ayudar a reducir el impacto de esta caída hormonal.
¿Cómo?
Ahora te lo explico.
✅ 1. Qué son las isoflavonas y cómo actúan en tu cuerpo
Las isoflavonas son una sustancia de origen vegetal que encontramos en alimentos como la soja y sus derivados (luego los veremos en detalle).
Lo interesante de este compuesto es que su estructura química es muy parecida a la de los estrógenos humanos. Por eso también se las conoce como “fitoestrógenos”.
Y eso ¿qué significa?
Pues que, durante la menopausia, pueden “tomarle el relevo” a tus estrógenos naturales y ejercer parte de las funciones que estos cumplían. 😉
Son una especie de sustitutas hormonales que nos regala la naturaleza.
Por eso pueden reducir el impacto de la menopausia y aliviar los efectos que esta trae.
✅ 2. Qué ocurre cuando tomas isoflavonas durante la menopausia
Como te decía al principio del artículo, la soja es un ingrediente muy común en la dieta tradicional asiática.
Esto ha permitido investigar en detalle el efecto del consumo de isoflavonas durante la menopausia.
Y los resultados son muy interesantes.
El beneficio más claro de tomar isoflavonas es que ayudan a disminuir la frecuencia e intensidad de los sofocos.
Pero no solo se quedan ahí.
Además, muchos estudios nos dicen que este compuesto vegetal también puede ayudarnos a:
- Proteger nuestro sistema cardiovascular: ayudando a mantener a raya el colesterol y cuidando los vasos sanguíneos.
- Apoyar el buen funcionamiento de los riñones: un punto a tener muy en cuenta si eres propensa a sufrir problemas renales.
- Cuidar la piel: las isoflavonas tienen un efecto antioxidante. Además, ayudan a mantener la piel hidratada y elástica.
- Mejorar el estado de ánimo: en la menopausia muchas mujeres sufren altibajos emocionales, y es frecuente que aparezcan síntomas de ansiedad e incluso depresión. El consumo regular de isoflavonas puede reducir estos efectos.
Por todos estos motivos, las isoflavonas pueden ser unas grandes aliadas para transitar tu menopausia con más serenidad y bienestar.
👉 Los alimentos más ricos en isoflavonas (y cómo introducirlos en tu dieta)
Te decía antes que las isoflavonas son lo que se conoce como “fitoestrógenos”.
Y ese prefijo (“fito”) ya nos da una pista de que debemos buscarlas en alimentos de origen vegetal.
Aquí he recopilado algunos de los más interesantes, empezando por la reina de las isoflavonas: la soja.
✅ 1. Soja y sus derivados
La soja y sus derivados son, con diferencia, la fuente más rica en isoflavonas que puedes incluir en tu alimentación.
Ahora bien: debes saber que dependiendo de qué producto de soja consumas, su concentración de isoflavonas puede variar mucho.
Lo ideal es consumir directamente el haba de soja, sin procesar. Esto permite mantener todas sus propiedades beneficiosas.
Esta haba suele cocerse y servirse directamente dentro de su vaina (un aperitivo conocido como edamame).
Pero además, la soja también se utiliza para elaborar múltiples derivados.
De mayor a menor nivel de isoflavonas, tenemos:
- Harina de soja: a menudo se utiliza mezclada con otras harinas integrales. Puedes usarla para preparar panes, bizcochos, tortitas… Aporta un extra de proteína vegetal y un sabor suave.
- Tempeh: es un alimento fermentado a base de soja entera. Tiene una textura firme y compacta (parecida a la del queso fresco prensado) y un sabor más intenso que el tofu. Puedes cortarlo en lonchas y dorarlo en la sartén para incorporarlo en ensaladas o salteados de verduras. Al ser un producto fermentado, es muy beneficioso para tu microbiota.
- Tofu: el tofu se elabora a partir de soja cuajada, y puedes encontrarlo con diferentes texturas (blando, firme…). Tiene un sabor muy suave que te permite utilizarlo en todo tipo de recetas. Puedes marinarlo con aceite de oliva virgen extra y especias o con alguna salsa que le dé sabor.
- Miso: una pasta fermentada que se utiliza mucho en sopas, aunque también puedes incorporarla en otras preparaciones (por ejemplo, en una crema de verduras). Al igual que el tempeh, el miso es muy beneficioso para tu microbiota intestinal.
- Bebidas y postres de soja (leche, yogur…): los productos “lácteos” hechos a base de soja también son una opción para introducir este alimento en tu dieta y aprovechar los beneficios de las isoflavonas. La leche de soja puedes usarla para elaborar cafés, infusiones o batidos. Por su parte, los yogures de soja pueden ser una opción para tomar en postres, desayunos y meriendas o como snack. Eso sí, recuerda escoger siempre opciones sin azúcares añadidos.
Incluir regularmente estos alimentos en tu dieta te permitirá beneficiarte del efecto de las isoflavonas y mejorar tu bienestar durante la menopausia.
Pero como te decía, hay otras opciones más allá de la soja…
✅ 2. Lúpulo
El lúpulo es otra planta con muchos beneficios para la salud.
No solo es rica en isoflavonas, sino que también reduce el insomnio (otro efecto característico de la menopausia) e incluso hay estudios que dicen que podría ayudar a prevenir el cáncer.
Lo más habitual es consumirlo en forma de cápsulas, como suplemento alimenticio, pero también puedes usar sus hojas para elaborar una infusión amarga.
✅ 3. Otras legumbres
Además de la soja, hay otras legumbres que también contienen isoflavonas en pequeñas cantidades.
Por ejemplo:
- Lentejas.
- Guisantes.
- Garbanzos.
Eso sí: la concentración de isoflavonas en estas legumbres es mucho más baja que en la soja, así que por sí solas no van a tener un impacto relevante en los efectos de la menopausia.
Pero sí pueden ser interesantes para complementar el efecto de la soja y llevar una alimentación más variada.
Además, recuerda que las legumbres tienen muchas otras propiedades nutricionales: son fuente de fibra, proteínas vegetales, vitaminas del grupo B y minerales como el hierro o el magnesio.
✅ 4. Suplementos
Por último, me gustaría hacer mención a los suplementos de isoflavonas que puedes encontrar en el mercado.
Estos suplementos pueden parecer una solución fácil para aprovechar los beneficios de las isoflavonas, pero te recomiendo ser cuidadosa en su consumo.
Hay dos motivos:
- La soja y las demás fuentes vegetales que te he explicado tienen muchos compuestos beneficiosos más allá de las isoflavonas. Compuestos que protegen tu salud y que también pueden ayudarte a transitar la menopausia con más bienestar.
- Tomar cantidades muy elevadas de isoflavonas puede tener efectos negativos. Esto no te va a ocurrir si llevas una dieta variada, pero con los suplementos es más fácil que suceda.
Por todo ello te invito a priorizar los alimentos vegetales como fuente principal de isoflavonas.
Y en el caso de que decidas complementar tu alimentación con suplementos específicos, lo ideal es que lo hagas siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud.
👉 Ya conoces los beneficios de las isoflavonas en la menopausia… pero para transitar esta etapa con mayor serenidad hace falta mucho más
Solemos pensar que la menopausia es “simplemente” la retirada de la menstruación.
Pero debes saber que es mucho más que eso.
La menopausia es un proceso de transformación profunda. Un paso más hacia la madurez que tiene un impacto en tu salud en todos los niveles.
Por eso no basta con cuidar tu alimentación o con introducir un nutriente concreto en tu dieta.
Para transitar esta etapa con mayor bienestar, necesitas entender:
- Qué es realmente la menopausia, entendida desde una visión integrativa.
- Los efectos que trae en los niveles biológico, mental/emocional y existencial de tu salud.
- Qué hábitos puedes introducir en tu día a día que te permitan aliviar estos efectos de la menopausia.
Todo esto te lo explico en esta clase gratuita que he preparado.
Te invito a verla para descubrir cómo puedes vivir tu menopausia desde la consciencia (y no desde el desconocimiento, el pudor o la vergüenza).
Y sobre todo, cómo puedes aprovechar las oportunidades que te trae esta etapa para alcanzar una vida más plena y coherente con tus necesidades.
Deseo que te resulte muy útil.